viernes, 12 de febrero de 2010

Con anuncio de Rosa Ribas


En “Con anuncio” nos encontramos ante una nueva historia de la comisaria hispano-alemana, Cornelia Weber-Tejedor, cuya investigación arranca con las amenazas destinadas a una agencia de publicidad que compite por el proyecto de presentar la ciudad de Francfort -lugar donde transcurre la novela-, como tolerante y respetuosa ante la diversidad. Sin embargo unos escritos se manifiestan contrarios al proyecto. El caso, inicialmente asignado a Cornelia y sin aparentemente, serias dificultades o peligros, se complicará pronto, suscitando la colaboración del comisario Juncker.

Novela recomendable, no sólo por una trama que mantiene el suspense durante todo su desarrollo y donde los detalles se cuidan con esmero –a muestra la carta que la autora dirige a sus lectores y acompaña las páginas del libro-, sino la importancia y desarrollo que han adquirido los personajes centrales y secundarios. Resulta evidente la indagación psicológica y los contrastes de “surfear” entre dos culturas, presentes también en la anterior novela “Entre dos aguas” y que tan bien sabe recrear Rosa Ribas.

Resulta delicioso encontrar pequeños guiños de la autora, de formación filóloga, que nos permiten aproximarnos al lenguaje desde su personal visión:

El español de su padre era un español teñido de acento gallego y de expresiones propias de su madre. En realidad, lo que hablaba Horst Weber era téjenlo o celsiano.” (116).

“(…) la gente deja huellas en la lengua como un tractor sobre la nieve recién caída” (273).

Son muchos los aspectos que nos hacen estar ante una novela madura, escrita con buen pulso, lograda con el tesón de la exigencia personal.

Pensé que usted representaría una nueva generación de funcionarios de policía centrados en el cumplimiento de los objetivos del trabajo y no en la perpetuación de estructuras de manada. La actuación de Juncker ha sido la propia de un individuo alfa, pongamos un lobo, que intenta eliminar a un competidor, en este caso usted, otro individuo alfa, cuyo comportamiento no es, en cambio, de predador, sino el de un herbívoro, pongamos un elefante” (313).

Esta descripción, de talante admonitorio, dirigida a Cornelia por Mathias Ockenfeld, su jefe, deja bien claro qué se espera de una personalidad como la suya, serena, creativa y analítica. Sin embargo, en esta historia, donde nada parece ser lo que es, se nos revela un poco más de la personalidad y carácter de la comisaria.

Cornelia dirige su equipo sin disculparse por ser mujer, algo que nos reconcilia frente a otras novelas donde la heroína tiene que ser más “macha” que los machos. La comisaria tiene otras preocupaciones: dos investigaciones en curso, un matrimonio que entra peligrosamente en crisis, un padre deprimido frente a la jubilación y….podríamos seguir pero mejor no desvelamos más detalles para que cada uno haga su personal lectura.

Destacar también la dosis de humor, vinculado con ese humor inteligente y no las peligrosas fusiones que actualmente se encuentran tan de moda en el género.

Como no me canso de repetiros, la única forma de saber la hora exacta de la muerte en el lugar del crimen es que el muerto se haya arrojado delante de un tren” (134).

No podríamos acabar esta reseña sin hacer referencia al trabajo de documentación, visible por el buen andamiaje que sostiene toda la estructura.

Sin duda una novela de gran calidad, que esperemos no pase desapercibida, puesto que a diferencia de otras obras que se pueden subir rápidamente a la cabeza, en este caso recomendamos saborear sorbito a sorbito.

6 comentarios:

M. Rosa Duran dijo...

Me anoto la recomendanción. Me gustó su primera novela y no dudo de que ésta también me va a gustar. En cuanto encuentre un hueco entre la maraña de libros pendientes, me pongo a ello. Gracias por el trabajo de desmenuzarla.

Didac Valmon dijo...

la tengo pendiente, es un placer leer tus anotaciones y saber que lo que se va a leer es necesario hacerlo. Me alegro que aunque poco te pases por aquí, se te echa de menos en los mundos virtuales.
Un abrazo.

Icaras dijo...

Gràcies a tu M.Rosa!

Icaras dijo...

Gracias Diego, el placer es mio al leerte por aquí! un abrazo

Francisco José dijo...

Tras compartir con ella la mesa redonda de BCNegra 2010 y conocerla, me he comprado sus dos novelas y las tengo pendientes, en cola de impresión, como yo digo, ¡je, je!
Estoy deseando hincarles en diente...

Icaras dijo...

Pues seguro que te resultarán interesantes!